Capacidad de adaptación al cambio.

Duración: 1hr 30min.

Objetivo:

Vivimos en una sociedad que rinde culto a la permanencia. La sociedad nos enseña que todo lo que termina provoca tristeza. Las personas suelen aferrarse a objetos, situaciones y por supuesto a otras personas sintiendo angustia con el simple hecho de evocar la pérdida o separación de dicho vínculo. 

En realidad la vida trata de ciclos que se abren y ciclos que se cierran y las pérdidas y separaciones forman parte natural del proceso de la vida. En lugar de incorporarlo de esa manera, la simple amenaza de pérdida o separación provoca gran sufrimiento.

En esta conferencia los participantes logran ver los cambios, las pérdidas y las separaciones desde otra perspectiva. Los ven como lo que en realidad son; ciclos de la vida. A través de esta forma de percibirlos se baja considerablemente la ansiedad que provoca el estar situado ante un posible cambio o pérdida y de igual forma se reflexiona a profundidad sobre la conveniencia de vivir disfrutando lo que se tiene en el momento presente sin perder la confianza de que cuando un ciclo se cierra sin duda se abre uno nuevo.

La invitación es enfrentar, confrontar, comprender y aceptar esta “característica” de la vida; la no permanencia, el constante cambio. Se acepta, se incorpora, se asume y se disminuye el miedo al contar con información suficiente para manejar conscientemente la respuesta ante el inevitable y constante cambio.

Adicional a esto, los participantes serán capaces de reducir considerablemente el sufrimiento al dejar de pelear con el principio de realidad a través del análisis y comprensión de la actitud de “Aceptación plena” y por otro lado, aprenderán a elaborar los duelos que implican las pérdidas de todas magnitudes que se experimentan en forma continua.

Es así como a lo largo de esta conferencia se va venciendo la resistencia, el miedo al cambio y todo el sufrimiento innecesario que este conlleva ya que implica pérdida y separación. Y se es capaz de manejarlo con naturalidad y confianza. Incorporando el cambio en la conciencia como lo que es; algo natural, aire fresco,  bueno, como parte de la vida. Así, sin resistencia, sin pleito, en paz y sin perder de vista que se termine lo que sea que se termine, la persona queda íntegra, entera y plena.