Quién Manda.

Duración: 2 horas.

Objetivo:
La realidad es que la gran mayoría de las personas viven en total mecanicidad reaccionado ante los estímulos que reciben del mundo desde la enorme carga de condicionamientos socio culturales con los que fueron “educados”.

Nos enganchamos, nos enojamos o entristecemos según sea el caso. Constantemente somos presa de nuestros propios procesos de significación y con frecuencia nos encontramos experimentando todo tipo de emociones negativas. Esto es perder la paz interna. Vivir experimentando constantemente emociones negativas es tener una baja calidad de vida, ya que incluso siendo bendecido con buena salud, estabilidad económica, vínculos sanos de relación interpersonal entre muchos otros factores que tendrían que contribuir a un indiscutible bienestar, si la persona se encuentra constantemente experimentando emociones negativas, perdiendo la serenidad, inevitablemente se encuentra incapacitado para disfrutar de todas esas condiciones favorables.

El punto central de esta conferencia es que las personas creen que tienen el control de su vida cuando el poder sobre sus emociones y su paz interna en realidad lo tienen los factores externos. Esto es que generalmente las personas van por la vida reaccionando automáticamente ante los estímulos que reciben.

También existe una confusión importante, algunas personas en verdad han comprendido que no “engancharse” es una respuesta mucho más inteligente y sana. Sin embargo muy pocas personas saben a ciencia cierta cómo, por lo tanto, su esfuerzo queda en un buen intento y lo que logran es reprimir dichas emociones negativas. A este respecto es bien sabido que reprimir emociones negativas puede llegar incluso a somatizarse por acumulación, es decir, a enfermarse. Si el cúmulo de emociones negativas no llega a ser tanto como para manifestarse en enfermedad, tiene que buscar salida por algún lado y suele ser la actuación lo cual es “desquitarse con alguien o algo” afectando sus relaciones.

En esta pequeña charla, los participantes reflexionan sobre estos procesos, se hacen conscientes de ellos e incorporan herramientas que les permiten realizar en forma permanente un trabajo interno creando y preservando su serenidad y su paz interna teniendo ahora ellos el control de sus emociones, de sus reacciones y de sus respuestas lo cual sin duda, es tener el control.  
De ahí el nombre de la conferencia: “Quién manda”. Ya que el objetivo es cambiar de lugar; pasar del lugar de víctima al lugar de: “Yo mando”. Asumiendo la libertad. La libertad de elegir en conciencia cómo reaccionar ante los estímulos que la vida nos presenta. Siendo capaces de tener respuestas mucho más creativas, más inteligentes y funcionales desde la serenidad y paz interna.